
Domingo 26 de abril, el Fort de la Bernia a nuestros pies. Un reducido grupo de nativos, mermado por culpa del puente de la Santa Faz, accede a la fortaleza después de una curiosa marcheta con escala en la Font del Runar.

--Ruth y Marcelo en la Font del Runar--

--el grupo en un tramo de la ruta camino del Fort--

--Daniel, Andreu, Guillermo y Marcelo en lo alto de uno de los arcos del Fort--

--Lourdes y Ruth también encalomadas a uno de los arcos--
Y para acabar la jornada Pedro nos lleva a Altea a conocer a un imponente pino monumental, el Pi del Senyoret. Había oído hablar de él, pero tenerlo delante... Es realmente impresionante.

--hermosísimo Pi del Senyoret--
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-LEY 4/2006, de 19 de mayo, de la Generalitat, de Patrimonio Arbóreo Monumental de la Comunitat Valenciana.
-Una web sobre árboles monumentales.
Pedro ha encontrado un vampiro de camino, los nanos lo ven de cerca, algunos acarician su lomo como si fuera un caniche. El pobre ha caído de algún foraet. Sabemos que superará el trauma y volverá a chupar la sangre de algun excursionista...
Llegamos al Forat. Nos cuesta retener los primeros en llegar. Queremos entrar todos a la vez y disfrutar juntos de las emociones que se presentan.
El Forat siempre fascina, sobre todo la primera vez que se afronta y te muestra el tesoro del otro lado... pelín moteado de hormigón, pero es lo que nos ha tocado vivir. Pedro y un servidor se han imaginado con lanzas tratando de dar caza a algo para comer, lo que hoy es el esfuerzo de ir a super y tal.

De regreso nos retratamos en la font, un recuerdo del grupo.